QUALITYPS Nro. 57 El riesgo en la gestión de la calidad

Las organizaciones de todo tipo y tamaño afrontan factores e influencias internas y externas que hacen incierto si la organización logrará, y cuando logrará, sus objetivos. El efecto de esta incertidumbre se denomina Riesgo.

Por definición, un riesgo es la probabilidad de que ocurra un evento que tenga impacto en los objetivos. Un evento es la ocurrencia de un aspecto, junto con su impacto y las consecuencias de los mismos. Un aspecto es una característica de una actividad, producto o servicio que puede tener un impacto.

El sistema de gestión ayuda a la organización a establecer políticas y a lograr objetivos, por tanto, es lógico que los sistemas de gestión sirvan para la gestión del riesgo, con miras al logro de los objetivos.
Todas las actividades en una organización implican algún riesgo. Las organizaciones gestionan este riesgo mediante su identificación y su análisis para luego evaluar si el riesgo debería modificarse a través de su tratamiento, con el fin de satisfacer los criterios establecidos para los mismos.

En algunas disciplinas el enfoque basado en el riesgo está estrechamente ligado a los requisitos legales y reglamentarios (por ejemplo, seguridad) que, obviamente, es preciso cumplir. A simple vista, el enfoque basado en el riesgo es menos explícita en ISO 9001, porque no hay un requisito general para identificar y evaluar las características críticas relacionadas con la calidad. Sin embargo, es necesario identificar los requisitos del cliente y los regulatorios y formar la base para la evaluación, el control y el seguimiento de los procesos a fin de asegurar el cumplimiento de estos requisitos.

El núcleo de las normas de gestión actuales es el enfoque basado en el riesgo, lo cual se reconoce a partir de la definición de sistema de gestión en combinación con la definición de riesgo. Todo aspecto significativo debe someterse a algún tipo de control por parte del sistema de gestión. Además, los de mayor importancia deben ser parte de los programas de mejora a fin de ayudar a la organización a reducir su riesgo.

Por lo general se considera que el impacto de los aspectos identificados como riesgo es negativo, sin embargo, no es descabellado pensar en el impacto positivo de algún evento en el área de la gestión de calidad. Por ejemplo, el descubrimiento de un nuevo material de trabajo, la implementación de procesos automatizados o la aplicación de equipos más precisos para la medición y el ensayo de productos.

A lo largo del proceso de gestión de riesgos, la organización comunica y consulta con las partes interesadas; realiza seguimiento y revisa el riesgo y los controles que están modificando el riesgo con el fin de asegurar que no se requiere un tratamiento adicional. La norma ISO 31000 describe en detalle el proceso lógico y sistemático para llevar a cabo este proceso.

RECOPILADO POR: José Manuel Sarmiento
Enero 2013

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